living lab para captar fondos online para ONG

Living lab para la captación de fondos

Los living lab son ecosistemas destinados a la producción de conocimiento en diversas áreas y basados en el principio de la cocreación, integran investigación e innovación y participan diversidad de actores; particulares, colectivo e instituciones tanto públicas como privadas. La web 2.0 ha permitido la creación de un nicho apropiado para la implantación de estas iniciativas y su aplicación práctica, su éxito se debe a que permite la participación de una amplia comunidad de usuarios en un espacio de creación compartida. El living lab es un espacio de experimentación también, no solo se limita a la aportación de ideas sino a su aplicación a través de “la experiencia del aprendizaje”

La red aporta, mediante los valores y la filosofía del compartir y comunidad virtual, los elementos necesarios para plasmar una forma nueva de entender el conocimiento desde una perspectiva más enriquecedora y participativa. Se deja atrás la idea de “los derechos de autor” para pasar a comprender la creación del conocimiento como algo que es producto de todos, y que puede beneficiar a todos. El beneficio se entiende desde una perspectiva solidaria.
Normalmente un living lab tiene uno o varios espacios físicos de funcionamiento y gracias a la red cuenta con un heterogéneo grupo de perfiles profesionales que contribuyen al proceso de producción de conocimiento articulado en torno a la red
Podemos entenderlo como un espacio para promover:
  • La  cocreación y exploración: aportar nuevos conocimientos tecnológicos y buscar la participación de diversos actores para que formen parte del proceso. Tiene su principal soporte en dicha concepción de apertura; todos pueden participar
  • Experimentación y evaluación; buscan aplicar el conocimiento en escenarios reales y evaluar sus resultados. De estar manera el conocimiento producido es contrastado mediante verificación empírica para ser mejorado y perfeccionado

Encontramos dos modelos básicos de living lab


Copyleft. Evita restricciones a la libertad. Es una forma de licencia a ciertas obras o proyectos, que deja la posibilidad de ser mejorada o usada por otros. Tiene diferentes niveles. Permite la distribución y la incorporación de cambios. También nos permite compartir y decidir como compartir. Expresa una filosofía positiva, comparto lo que hice para que los demás lo mejoren.
Crowdsourcing, es un concepto que descentraliza la producción de conocimientos, pasando de ser una actividad exclusiva de ciertos individuos altamente especializados a ser una actividad. Como ejemplo podemos mencionar Wikipedia. En este tipo de ambientes las personas son llamadas a resolver un problema de manera colectiva, pueden ser personas calificadas o simplemente voluntarios. Cuentan con un sistema de calidad basado en la autoregulación colectiva.
Podemos resaltar cuatro ejes transversales de esta forma de producción de conocimiento:
Se encuentra fuertemente vinculado y se ha expandido gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación– nueva filosofía endógena de la web 2.0-
Capital social abierto. Podemos acceder a espacios de aprendizaje y creación con más libertad. Deja de lado una estructura de conocimiento cerrado o de élite, cambia por completo la forma en que se crean y se expanden las ideas y por tanto en el impacto de las mismas. El proceso se abre al mundo y radica en ello su capacidad creadora, todos podemos aportar sin importar barreras geográficas o económicas.
Es aplicable a la realidad; se basa en la producción, experimentación y mejora, por tanto es un mecanismo de transformación, un living lab es un espacio de cambio social.
Son espacios de aprendizaje que tejen  a su alrededor micro realidades virtuales de soporte en el campo de la formación y adaptación de las organizaciones a estos entornos
Pero pasemos a lo que nos interesa.

Las ONGs, la captación y la web 2.0, y como podemos aplicar lo anteriormente dicho a nuestro entorno profesional


La gestión de las ONGs; nuevas tecnologías aplicada a procesos
Es importante crear espacios de producción de tecnología en el tercer sector bajo el modelo de Living Labs. Adaptemos la tecnología a las necesidades de nuestro sector en tres áreas:
Gestión y planificación por resultados. Mejora en la eficiencia de los proyectos implementados –acción social, cooperación internacional, ayuda humanitaria-
Mejora en los procesos de formación de los trabajadores del tercer sector, un living lab es también un espacio de aprendizaje colaborativo y obliga a mejorar las habilidades tecnológicas y conocimientos de los trabajadores
Mejora e innovación en la creación de modelos de financiación privados– captación de fondos- y cibervoluntariado vinculando tecnología 2.0, comunicación, marketing social aplicado a la captación de fondos no solo como un canal de recaudación de dinero sino como un canal de comunicación y aprendizaje con la sociedad.
Se trata de unir emprendedores, universitarios, actores sociales, ONGs, para aportar soluciones tecnológicas en la mejora de la entidad y en la consolidación de redes de solidaridad. Todos podemos aprender y todos podemos contribuir. En el caso del tercer sector, parte de las limitaciones para acceder a estas iniciativas provienen de la falta de incorporación de las TIC como eje transversal- de lo que hemos hablado en otros post sobre los retos de captador de fondos
Las razones para este rezago son muchas y no puedo detenerme en su análisis sin embargo puedo mencionar que es un momento propicio para incentivar un cambio de modelo organizacional, que esta siendo forzado entre otras cosas por un gradual desmantelamiento del estado de bienestar siendo el sector social el más afectado y por una mayor competencia por los recursos y la notoriedad, lo que supone una mejora en la aplicación de canales de comunicación y marketing vinculados a las nuevas tecnologías.
¿Tenemos living labs para el tercer sector?
Mencionaré la iniciativa de MediaLab Prado con sede en Madrid. En su pagina web se pueden encontrar diversos proyectos y actividades que incentivan la creación de espacios abiertos para todos y que giran en torno a la aplicación y mejora de los proceso tecnológicos, por ejemplo el Laboratorio de Procomun.
En referencia al tercer sector encontramos las siguientes iniciativas
Movecommons que es una herramienta que funciona para conectar voluntarios potenciales con ONGs o diversos colectivos, se espera a través de dicha iniciativa mover al tercer sector hacia la idea de los bienes comunes; ¿qué se busca? Pues construir canales de mejora de los procesos en las organizaciones o colectivos, es un grupo abierto a la participación de todos.

¿Qué se puede aportar para mejorar la captación de fondos en las ONG?


Podemos trabajar para entender y redefinir qué es la captación,  ¿tiene que ser un proceso individual de las ONGs o puede ser también un proceso que pueda ser integrado por un conglomerado de entidades con un sentido de lo común, movidas por la idea de compartir bienes? Sería una red que apunta a un espacio de intercambio igualitario donde se pueda compartir y democratizar el acceso a los recursos de la captación y de la comunicación y marketing
De hecho parte esencial de la captación es la creación de redes que giran en torno a la entidad. Pero ¿puede haber redes entre ONGs para contribuir mutuamente a recaudar fondos necesarios para implementar proyectos? y no esto hablando de las plataformas de recaudación de fondos ya conocidas por todos, sino de la creación de un living lab o el desarrollo dentro de los ya existentes –movecommons- de líneas especializadas en la captación de fondos, el desarrollo de herramientas y su aplicación  para beneficio común.
¿Las ONG pueden transitar del trabajo de captación como una responsabilidad de la entidad a ser entendida como una responsabilidad compartida entre redes de entidades? Son retos que me parece interesante al menos plantearlos
Es importante mencionar que las iniciativas de trabajo en red y colaborativo son muchas, y por ser descentralizadas a veces no están formalizadas. Esta es parte de la dinámica de la tecnologías de la comunicación que van creando diversidad de circuitos, incontables, que se cierran y se abren, discontinuos a veces y paralelos. En tal sentido vale la pena plantearse dar un paso más y formalizar una especie de crowdsorging enfocado en la captación de fondos para el tercer sector. O sumarnos a las iniciativas ya existentes para aportar y no duplicar.
Por ejemplo en movecommons, se busca generar un tejido colaborativo en base al voluntariado, que es una forma también de aportación de recursos. Dicha forma de voluntariado goza de gran flexibilidad y por tanto puede incluir como beneficio la aportación por ejemplo de dotaciones o insumos necesarios para el trabajo o la aportación de conocimientos valiosos para generar valor en proyectos sociales.
El ámbito que abarca es muy amplio, por lo tanto tenemos que pensar que en tanto que organismos viviente, dicho living lab se autorregulará para abrir paso a diversas ramas de especialización y una de ellas podría ser el aprendizaje colectivo en términos de mejorar canales de comunicación e innovar en la obtención de recursos económicos provenientes de la sociedad.
En cuanto a la captación la necesidad así como los ámbitos de innovación son muchos: en la relación con la sociedad, la empresa privada y las administraciones públicas, en cómo ser puente o articular dichos tres ámbitos para mejorar la capacidad de captación y la comunicación, en como ofrecer soluciones tecnológicas para aproximarse a los posibles donantes.
La idea central, desde mi punto de vista pasa por aprende a captar fondos e innovar en nuevos canales en base a redes de conocimiento y aprendizaje de experiencias utilizando y aportando nuevas soluciones tecnológicas. La colaboración  permite crear comunidades de conocimiento democráticas y globales. Además en el campo de la cooperación internacional, permite dotar de más igualdad a la relación donante-receptor. Ello supone un cambio importante para un modelo de cooperación centralizado y jerárquico que cada vez apunta más a la descentralización y heterogeneidad.
En resumen, pienso que vale la pena aportar más conocimiento articulando nuestra entidad o vinculándonos a nivel personal a un living lab donde podamos abrir un espacio dedicado exclusivamente al fundraising. Sería una forma más de innovar en ciberfundraising.

Sobre María M. Garcia

Fundadora de Semántica Social. Profesora y tutora de master y postgrado en IEBS Business School y asesora externa en INTVS volunteer services. Apoyo a proyectos con sentido social. Más de 12 años asesorando a organizaciones del tercer sector y empresas sociales a comunicarse mejor.

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