MOVILIZACIÓN POLÍTICA 2.0 Y CAMBIO SOCIAL


Una de las reflexiones clásicas de la sociología para abordar la realidad y comprender su dinámica, es aquella referida al estudio del cambio social y la dinámica que subyace al fenómeno. Estudiar el porque se dan profundos cambios en la dinámicas sociales, en el status quo, en las élites de poder, en el mecanismo de la distribución de los recursos puede ser distinto según desde que teoría lo estudiamos, pero toda teoría social contiene una perspectiva y un modo de comprender como y por qué se da el cambio, si este necesario o inclusive como evitarlo
Para estudiar dicho campo, se requiere además del análisis empírico que permita articular las teorías en el marco de procesos reales. En la actualidad me parece prioritario estudiar la dinámica que explica la cibermovilización y que por el hecho de ser un fenómeno reciente, se presenta como un reto para los sociólogos que tenemos que pasar a ser científicos 2.0, e integrar dicho fenómeno como elemento explicativo y de hecho posible motor o catalizador de una serie de acontecimientos capaces de transformar nuestro entorno. Abordo el cambio social en este sentido, desde una perspectiva constructivista y donde la intencionalidad de los sujetos cuenta para articular acciones colectivas. El sujeto no es simplemente un elemento pasivo de un engranaje mayor.
Status quo. ¿Quiénes quieren cambiar las cosas y por qué?
Hablar del cambio requiere  visibilizar, externalizar y comprender los vínculos existentes entre la esfera política social y económica, todos ellos constitutivos de un orden de las cosas, lo cual nos facilita la labor de ubicar los interés de cada cual. Un orden determinado que se refleja en un conjunto de valores, en un sistema de creencias que junto con un modelo o estructura social se retroalimenta, en dicha estructura encontramos grupos de poder o élites económicas a veces más abiertas o cerradas, encontramos grupos que quieren cambiar las cosas, posiblemente son los que se encuentran fuera de las esferas del poder sea este económico o político –vinculado y reforzado mutuamente- o encuentran un difícil acceso al mismo y otros que abogan por la permanencia o estabilidad entendida como aceptación de la diferencia y de los privilegios, lo que no descarta luchas por el control de los recursos  a lo interno de estos grupos
Vale además decir que los recursos de poder y los beneficios de lo que produce la sociedad se decide más o menos en función de quienes controlan dichos recursos. La repartición puede ser más igualitaria o más restrictiva, según el modelo que se implemente. En lo que llamamos democracia y en el modelo de estado de bienestar se acepta la desigualdad sobre la base de una métrica de la igualdad sustentada en acceso universal y gratuito a la educación, la salud y a protección social en caso de desempleo y el sistema de pensiones
Crisis del modelo actual. El Estado de Bienestar es ahogado por la lógica del libre mercado. Neomonetaristas al poder versus redes de micropoderes desde abajo
En estos momentos el orden social tal cual lo conocemos esta en un cambio sumamente complejo, por un lado, los grupos o elites de poder, como es usual, buscan sostener privilegios, pero más aún en un auge de la derecha y del pensamiento económico monetarista, se pugna por el regreso a la “mano invisible del mercado” como regulador  y distribuidor por excelencia y donde el Estado solo garantiza o intenta impulsar el crecimiento económico pero sin apostar por la redistribución a través de políticas sociales, se busca afianzar y ampliar el sistema de privilegios y blindar el capital social como una fuente de riqueza para uno pocos. Reafirmación del carácter clasista de la sociedad. Se busca cerrar las fronteras a los inmigrantes. Dichas élites impulsan en la actualidad un cambio pero redirigido al conservadurismo, a la flexibilización del mercado laboral, y un marcado determinismo económico
Pero por otro lado, dicha maquinaria se ve desafiada por la promoción del cambio a otro nivel; se expresa en la coexistencia de un conjunto de micro redes de acción social colectiva diversas, que crecen gracias a la globalización como fenómeno de gran impacto y que es llevado a su máxima expresión gracias a la revolución tecnológica, la cual ha dejado abierto el capital social tradicionalmente cerrado y a contribuido a conformar un espacio basado en otros valores. Podríamos decir que tenemos una forma de promoción de la estabilidad o defensa del status quo desde arriba, donde los actores  buscan hegemonizar los recursos de poder por parte de unas élites y luego emerge un cambio desde abajo, expresado por los ciudadanos, asociaciones, instituciones, que como nunca antes pueden crear opinión, y pasar a la acción gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación
¿Filosofías y valores contrapuestos?
Podemos sintetizar el conflicto de valores que vivimos en el actual enfrentamiento del copyrithg con el copyleft. Dos formas de entender la propiedad y  los beneficios generador por ella. Dos formas de distribución que se derivan de dicha concepción de la producción de conocimiento, de mercancías, de productos y servicios para el beneficio de la humanidad, de nuestra comunidad o país. Si ubicamos quienes defienden cada uno, y señalamos a los actores detrás, vemos claramente por un lado a los dinosaurios en el poder; el Estado, los partidos políticos, y grandes empresas incapaces de tolerar que lo que antes era suyo pueda ahora ser compartido, co creado, y repartido a todos por igual y en representación de los segundos tenemos a una amalgama de diversidad de actores; el ciudadano tecnológico, living labs, asociaciones y movimientos de activismo político, centros de investigación, conectados a través de la tecnología. Estos expresan una filosofía alternativa de entender y aproximarse a la producción de conocimiento, es la filosofía que emerge de la web 2.0 que es capaz de instaurar una métrica de la igualdad mejor que la de cualquier política del estado de bienestar, no importa donde vivas, tu clase social o status, ni siquiera tu nivel de formación; puedes interactuar, aportar, crear y puedes de hecho pasar a la acción; mundo on y off se unen a través del ciberactivismo
Estrategia política y movimientos sociales online. Algunas características de la ciber movilización 


Grupo de Facebook donde se convocó la marcha del 25 de enero en el Cairo
Movimientos como Por una vivienda digna, el 15m, el movimiento por una cultura libre contra la Ley Sinde o la Primavera árabe y su componente de ciberativismo, se organizan para lograr el cambio, pero nos enfrentamos a estructuras de poder anquilosadas que utilizan el discurso democrática desgastado y retorico como autolegitimación repetitiva cuando en realidad solo buscan proteger su feudo de poder y garantizar sus privilegios 
Es un campo de estudio tan reciente como lo son las nuevas tecnologías. Presentaré a continuación algunas características de dichos movimientos sociales en base a la presentación realizada por Carmen Haro en Media Lab prado referida a la cibermovilización –se puede encontrar más información en la pagina web de ciberdemocracia y complementada con mi análisis particular:
 
  • Son movimientos sociales que se organizan sobre la base de la tecnología y por tanto son sumamente dinámicos, democráticos y abiertos a todo tipo de personas.
  • Muchos de estos movimientos se basan en la desobediencia civil, en la protesta, en la contestación, son de algún modo una expresión de la frustración y son una válvula de escape que deja en cuestionamiento la desafección política. Podemos pensar que la desafección tenía un componente de frustración y desconexión o ruptura con los actores tradicionales. La acción social se revivifica una vez que se entretejen otro tipo de canales de comunicación capaces de reconectar lo que era considerado un tejido muerto.
  • Crean cibermultitud, nacen en la red y se plasman en las calles. Así mismo esta cibermultitudes pueden ser difusas y a veces no tienen continuidad, aparecen y desaparecen. Al inicio pueden ser reactivas pero en el camino se transforman en proactivas.
  • Se construye en base a redes de confianza, comienza por nuestra red social y se interconecta a infinitas redes y así se expanden las noticias. Participan además activistas y no activistas,  no hay un perfil definido, hace falta tener conexión, es el elemento articulador. Una vez en la red somos expresión de unos valores y actitudes determinadas en base a una nueva idea de comunidad digital.
  • Estas ciberacciones son también posibles gracias a las plataformas de contra información, nuevas redes de tratamiento y difusión de la información que dejan atrás a los grandes medios de comunicación. Los medios de comunicación convencionales se hacen difusores de la información y de hecho utilizan el material proporcionado por los cibernautas
  • En la red todos podemos ser reporteros y ofrecer material valioso para generar noticia; subir un video, publicar un post en el blog, comrpatir en Facebook o en las redes de microblogs. Todos podemos construir nuestra línea editorial y crear noticias, ser referentes e influenciadores.
  • Algunos movimientos que son digitales, quedan encapsulados en la red, pero así mismo se dan prácticas hibridas de movilización
  • Estos movimientos se dan en el plano local, nacional e internacional. la dinámica de global y local es compleja, ambas dinámicas se nutre mutuamente. Podemos ver el ejemplo de cómo las protestas de Túnez se contagiaron en Egipto y así en todo el mundo árabe, jugando las tecnologías de la información un papel relevante. De hecho el espacio simbólico de la Plaza, emulando a la Plaza Tahrir, ha sido emulado por otros grupos ciberactivistas en países diversos.
  • Son movimientos diversos, también encontramos ciberactivismo para proteger el medio ambiente, para protestar por los recortes, para conseguir dinero en investigación de una enfermedad rara, para denunciar abusos de poder o injusticias. Además no hace falta formar parte de un movimiento organizado, es decir individuos de forma particular pueden encender la llama del cambio con solo manifestar su inconformidad en la red.
  • Las élites políticas -en España en particular- no saben aún como reaccionar al fenómeno. Los partidos políticos en sus paginas web no han sabido incorporar el modelo comunicacional de la web dinámica y persisten en un modelo de comunicación bidireccional trasladando el modelo de los medios de comunicación generalista al espacio online. 
Ej.  cibermovilización por una cultura libre, contra la Ley Sinde
¿Que falta por hacer?
El ciberactivismo, a pesar de su carácter a veces espontaneo, se puede desarrollar como una metodología para promover el cambio, es decir, si conseguimos abordar mejor su lógica de funcionamiento el siguiente paso es hacer del ciberactivismo político un recurso del cambio y transformación en base a unas reglas básicas vinculadas esencialmente a la forma en que se ha de hacer uso de las herramientas tecnológicas y de que manera hacer llegar el mensaje
Podemos ver por un lado el modelo de denuncia de grandes ONGs, expertas en comunicación 2.0 y podemos ver cómo experimentos más espontáneos hacen uso de la tecnología y pueden ser altamente efectivos. En ambos, si bien la estrategia parece distinta, confluye el manejo inteligente y acertado de las herramientas tecnológicas y sobre todo comparten unos valores comunes, endógenos a la comunicación y creación de conocimiento 2.0 y objetivos similares; promoción de la justicia, la igualdad, enfrentamiento a un orden que se percibe como represivo y búsqueda de la ruptura de capital social cerrado

Sobre María M. Garcia

Fundadora de Semántica Social. Profesora y tutora de master y postgrado en IEBS Business School y asesora externa en INTVS volunteer services. Apoyo a proyectos con sentido social. Más de 12 años asesorando a organizaciones del tercer sector y empresas sociales a comunicarse mejor.

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